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Acción civil: Travolta vs Duvall



En No quedan cines de verano somos muy fans del cine de juicios y abogados y  básicamente, de todo lo que acabe en los tribunales. Por eso hemos creado la sección que se llama Togas y Cine que se va a inaugurar con nada mejor que Acción Civil (1998), una de nuestras pelis favoritas de abogados.

Basada en hechos reales, nos cuenta la historia de la lucha judicial de ocho familias de una pequeña localidad de Massachusetts que deciden emprender un proceso judicial contra dos grandes compañías que han contaminado el agua con sus residuos químicos y como consecuencia, sus hijos han muerto de leucemia. La cinta usa como hilo conductor el tema medioambiental para presentarnos una radiografía de como funcionan los despachos de abogados y el enfrentamiento que va a existir entre ambos.

El largometraje se encuentra protagonizado por John Travolta, que interpreta a un abogado especializado en derecho de daños. Su forma de trabajar consiste básicamente en intentar llegar por todos los medios a un acuerdo económico con la otra parte para evita el juicio. El derecho de daños se puede encuadrar dentro de lo que conocemos como Derecho Civil y no busca una condena de prisión para los culpables del daño, sino que lo que reclama es una indemnización para la víctima que sirva para resarcirlos de los perjuicios causados. Es importante señalar que el despacho de abogados se lleva un porcentaje de la indemnización, por lo tanto cuanto mayor sea esa cuantía monetaria mayor beneficio para ellos. Además, nuestro protagonista trabaja para un despacho bastante pequeño al cual le interesa que los casos se resuelvan rápido sin llegar a Sala. 

Hay una monólogo pronunciado por el personaje de Travolta  que define a la perfección su ideología y forma de actuar:
'También el demandante debe tener claro cuál es la verdadera finalidad de una demanda, pues las posibilidades de sobrevivir en una ruleta rusa son mejores que la de ganar un caso en juicio. Dos veces mejor. ¿Por qué los hacen entonces? No los hacen. Llegan a un acuerdo. De los 780.000 casos que se presentan cada año sólo 12.000 o sea el 1,5 por ciento, llegan a un veredicto. Los juicios son una corrupción del proceso y sólo los tontos con algo por probar acaban enredados en uno. Ahora cuando digo probar no me refiero al caso me refiero a ellos mismos'.


Este pequeño despacho decide presentar una demanda civil contra las dos grandes corporaciones que tienen detrás grandes bufetes de abogados con unos medios muchos mayores que el del protagonista de la cinta. La película refleja a la perfección la situación del despacho pequeño, que se ve obligado a destinar todos sus recursos (tanto humanos como económicos) al caso que están llevando y cómo eso les lleva a la ruina. La cinta refleja la desesperación de los miembros del despacho y como deben ir empeñando sus propiedades para poder continuar con la demanda debido a sus altos costes. Mientras los grandes bufetes prácticamente ni se inmutan en el procedimiento. 

Esto desemboca en un duelo interpretativo entre Travolta vs Duvall que dan vida a polos opuestos a la hora de entender la profesión. El primero un abogado joven, con mucha ambición y que se acaba involucrando en el caso buscando la verdad por encima de un buen resultado económico, mientras que el otro da vida a la veteranía, una persona de la vieja escuela que busca intentar salvar los muebles de la mejor manera para sus representados. Hay una escena muy representativa del estilo de defensa que tiene el personaje de Duvall que es la de protesto, que sirve de muestra de su particular estilo de defensa.

El personaje de Duvall representa a un abogado que trabaja en un gran despacho de abogados y tiene acceso a  medios económicos para afrontar todos los costes derivados del proceso, especialmente en esta caso por el respaldo de la gran compañía detrás. Eso se nota en la actitud de este abogado, mucho más despreocupada que la de su rival. En la película podemos observar como en ningún momento se ve sobrepasado por el procedimiento, pareciendo incluso en algunos momentos que el asunto no va con él y es más, aprovecha la angustiosa situación de la otra parte para proponer una serie de acuerdos económicos que acaben rápidamente con el proceso. Este final rápido favorecería a ambos, por un lado su despacho evitaría desembolsar una cantidad mayor como indemnización y por el otro salvaría de la quiebra económica a su rival.




Al final el acuerdo extrajudicial no es posible y vemos cómo se desarrolla un largo proceso, del que sale victorioso a mitad del mismo Duvall al ver como sus representados son absueltos a mitad del mismo, quedando sólo la otra compañía codemandada. Al final el despacho del protagonista acaba en quiebra al llegar a un acuerdo con el que apenas puede cubrir costes y el abogado protagonista acaba arruinado y teniendo que responder ante Hacienda.


La película es una muestra de como funciona el mundo de los despachos y de los abogados, mostrandonos todo lo que hay detrás de un juicio desde el riesgo a endeudarse de las partes si se alarga el procedimiento al día a día de los letrados. Para terminar nos gustaría destacar una escena muy significativa en la que vemos a Duvall comiendo en la oficina por que literalmente no tiene tiempo de salir y aprovecha la retransmisión del béisbol en la radio como forma de evasión y desconectar durante media hora. 

 


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