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Cartelera agosto 2019

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Rojo, bienvenidos a los 70s en Argentina

Rojo es la nueva película del realizador argentino Benjamin Naishtat tras El movimiento, y nos transporta en esta ocasión a la Argentina de los años 70.



Claudio (Darío Grandinetti) es abogado y vive la que parece la vida perfecta. Una noche, esperando a su esposa Susana (Andrea Frigerio) en un restaurante, tiene un altercado con un hombre (Diego Cremonesi) al que no le apetece esperar su turno. Tras la cena, el hombre les sigue y les acorrala, para acabar suicidándose. Claudio esconde el cadáver en el desierto, y acaba metido en un complot de tráfico de influencias de un compañero para comprar una casa, y la investigación de un detective (Alfredo Castro) que intenta destapar el asesinato.

Como historia de detectives, la cosa pinta muy interesante, especialmente al principio. La escena del altercado, el suicido y la introducción de personajes resulta atractiva. El hombre misterioso es una presencia ominosa e inquietante y no sabes por dónde puede salir. Quieres saber qué secretos guardan todos los personajes, qué relación tienen con el muerto y el abogado, y la moralidad del propio Claudio (buen Grandinetti) que, pese al complot, es un abogado íntegro. Desafortunadamente, conforme la trama avanza, se desinfla rápidamente para acabar en un final decepcionante respecto a lo visto anteriormente.


Por un lado, el detective parece un chiste, es demasiado excéntrico como para que te lo tomes en serio. Por otro, se dibujan retazos de cómo era la Argentina de la época (con la llegada de los cowboys americanos y la máquina de la propaganda nacionlista a toda potencia), pero viéndolo en retrospectiva, son escenas que no afectan en nada a la trama principal. Y por último, la hija de Claudio (Laura Grandinetti, hija real del protagonista) tiene una subtrama de romance-celos y entrenamiento del club de danza que queda completamente desconectada de la trama principal y no sabes a qué viene. Si querían mostrar a la familia de Claudio, podrían haber elegido otra historia o haberla enlazado mucho mejor, al fin y al cabo Susana estuvo en contacto directo con el hombre misterioso. A todo esto, se le suman escenas con personajes menores (o el detective) que tampoco dicen nada y quedan como parches en una historia que, bien hilada, podría haber sido mucho más interesante.

Eso si, si algo destaca de Rojo es la gran actuación de su reparto y la buena ambientación de la Argentina de los años 70 con todo su contexto histórico.



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